Tras el cuerpo perfecto

Nota de la autora: Esta es la tercera parte de la serie ¿Gorda o flaca? … ¡el gran dilema!  Te invito a leer las entradas anteriores:  ¡Quiero ser flaca, pero no tengo dinero! y ¡A dieta toda la vida!

Genio y figura hasta la sepultura”… un refrán que evidencia la importancia que tiene para muchos lucir atractivos.  Sin embargo, verse bien para algunos no es suficiente, pues además del vestuario y los accesorios es necesario tener el cuerpo ideal.  Comienza entonces la preocupación por las medidas, la cintura, la cadera, los músculos, la tonificación, y todo lo concerniente a la formación corporal.

La ansiedad crece en ciertas épocas del año, como la Navidad y el verano.  ¿Quién no quiere lucir bien en esas fechas? Definitivamente la apariencia ayuda a mantener una autoestima saludable.  No obstante, hay que estar alertas porque lo que comienza con un deseo inofensivo puede convertirse en un arma de doble filo.  En ocasiones puede llevar a tomar decisiones extremas que pueden causar hasta la muerte.

Las preguntas son: ¿Cuán obsesionado(a) estás con tu cuerpo? ¿Qué estarías dispuesto(a) a hacer para tener el cuerpo ideal?  Una vez analices tus repuestas entonces debes preguntarte,  ¿Cuáles podrían ser los efectos secundarios, las consecuencias de la decisión que tomarás para lograr tu sueño de tener el peso y el cuerpo perfecto?

Para muchos las dietas y los ejercicios no son suficientes, por eso recurren al bisturí.  Distintos procedimientos estéticos son la orden del día entre las personas de mayor recursos económicos.  Aunque hay quiénes no tienen tanto dinero, pero ahorran hasta tener lo suficiente para las intervenciones que les permitirán tener un cuerpo de ensueño. En Puerto Rico, finalmente, algunos planes médicos han comenzado a costear la operación bariátrica, siempre y cuando haya una recomendación médica, y sean pacientes de obesidad mórbida.

Ahora bien, hay muchos que no tienen excusas para hacer dietas y realizarse procedimientos, pero la obsesión por un cuerpo perfecto los lleva hasta la locura.

Jennifer Aniston

¿Quién tiene el cuerpo perfecto? Los medios y la moda tienden a dictar los estereotipos de la belleza, y por ende, lo que implica tener el cuerpo ideal. Sin embargo, los que representan la llamada belleza no necesariamente están conformes con sus cuerpos.  La actriz Jennifer Aniston, la cantante Alejandra Guzmán y la modelo Solange Magnano son vivos ejemplos.

La actriz Jennifer Aniston, a sus 40 años, y con un cuerpo que puede ser la envidia de muchas, ha estado en una constante lucha por tener el cuerpo ideal.  De acuerdo con declaraciones en la prensa, la actriz lloró recientemente al ver unas fotografías en las que supuestamente se veía ”gorda y fea”.

En el pasado, Jennifer Aniston y otras actrices han sido identificadas como famosas que sufren anorexia.  Ni el dinero, ni la fama, ni el éxito han podido superar esa triste realidad.  Porque ninguno de los anteriores puede comprar la autoestima y quitar este trastorno.  El problema es que esa obsesión afecta a la actriz, a los que la rodean y a miles de personas que ven su ejemplo y la imitan.  Solamente observe la fotografía y opine usted si Aniston tiene o no el cuerpo ideal.  Los efectos de los trastornos alimentarios son terribles y pueden llevar a la muerte.

Alejandra Guzmán

Por otro lado, la cantante Alejandra Guzmán tuvo que ser intervenida para remover un material dañino que le fue implantado en los glúteos.  También su vida estuvo en peligro ante la infección que le causó el implante.  Entonces hay que cuestionarse,  ¿vale la pena arriesgar la vida de esa manera?  Ciertamente, las operaciones tienen riesgos y una persona que desea realizarse una intervención de esta naturaleza debe ir recomendada por un médico.  Me atrevería a decir que las cirugías no son un juego, el cuerpo tarde o temprano podría pasar factura por los procedimientos innecesarios.

Solange Magnano

Y si de consecuencias extremas queremos hablar, solamente hay que analizar la muerte reciente de la modelo Solange Magnano, Miss Argentina 1994, quien se sometió a una cirugía para aumentar sus glúteos y perdió su vida.  Es triste ver que personas jóvenes, hermosas y con un futuro por delante concluyan de esa manera. 

Entonces, la reflexión es clara, ir tras el cuerpo perfecto no es el problema, siempre y cuando se sigan las recomendaciones médicas y se tomen las medidas correctas.  La situación se puede agravar cuando se convierte en una obsesión y se pone en juego la vida. 
Si deseas tener un cuerpo perfecto, busca primero la salud ideal, consulta con tu médico o un profesional de la salud qué es lo más recomendable para ti.  No juegues con tu vida, el cuerpo perfecto tiene mucho que ver con percepción, cómo te ves, y también con el autoestima, si aceptas lo que ves.  Así que si no te gusta cómo te ves actualmente no te desesperes y tomes decisiones a la ligera, piensa bien y trabaja con tu autoestima antes que con el peso.  Cuando te mires en el espejo, comienza por decirte palabras bonitas, elogiar lo bello que hay en ti porque como tú no hay nadie igual, eres especial.
¿Qué piensas sobre el tema, qué recomiendas para tener un cuerpo perfecto? Deja tu comentario y lee las entradas relacionadas.

¿A quién le estás pasando factura?  Si escuchas esa pregunta, ¿cuál será tu respuesta?  Tal vez piensas que se trata de cobrarle a la persona equivocada los errores que otros cometieron en el pasado. Ese es un buen tema, pero éste no es el caso.

Muchas veces nos dedicamos a enumerar las situaciones negativas, las personas que nos hirieron y nos lastimaron.  Pero cuándo sacamos un tiempo para pensar, quién marcó mi vida positivamente, me inspiró a seguir mis sueños, me apoyó para lograrlos.  Y mejor aún, quién sin conocernos actuó a favor de nosotros en algún momento determinado de la vida.  Alguien que te escuchó en la fila del banco o en la sala de un hospital.  Áquel o áquella que te dejó pasar en la fila del baño, que te permitió el pase cuando ibas guiando en el expreso, uno o una que te dio una gran sonrisa y no sabes por qué.  Otro que te dejó su lugar, te regaló el centavo que te faltó para completar tu compra o cualquier gesto de solidaridad que parecía insignificante, pero hizo la diferencia en tu vida.

Hubo un maestro o una maestra que creyó en tí e hizo lo imposible para que aprendierás bien la lección,  no sólo con la enseñanza académica, tal vez trascendió y te formó con buenos valores.

Realmente si hiciera mi lista no terminaría, hubo gestos que me marcaron, palabras proferidas que le dieron un nuevo significado y razón a mi vida.  Ciertamente, Dios ha tenido ángeles que en cada etapa han puesto un grano de arena para que pueda ser quién soy.  A ellos, hoy quiero agradecer.

Paga al próximo…

Si alguna vez alguien realizó una acción que te benefició, no lo pienses paga al próximo, aunque ése sea un desconocido para ti, ciertamente como una vez ese acto hizo la diferencia en ti, tú lo harás en la vida de otro y de esa manera pagarás al que un día te bendijo.

Hoy te invito a que enumeres aquellas personas que han marcado tu vida, y si tienes la oportunidad, agradece lo que hicieron por ti.

Comparte con nosotros alguna experiencia que hayas vivido. ¿Quién hizo la diferencia en tu vida?

Hubo una película que vi hace algún tiempo y me hizo recordar este principio de vida, te la recomiendo: Pay it foward.

 

 

Más allá de las arrugas, los “achaques” o los dolores, el envejecimiento es  un proceso que iniciamos el día en que nacemos.  Nos guste o no, todos los seres vivientes tenemos que pasarlo. 

Ahora bien, de la vejez algunos no quieren hablar.  Cuando tienes 10 años, los de 20 son ancianos,  cuando tienes 20, pueden ser los de 30, pero cuando llegas a los 30 te unes a la opinión de los de 40, 50 y 60, la vejez empieza después de los 80.  ¡Error! Vamos envejeciendo poco a poco desde que nacemos.  Lo importante es disfrutar cada etapa sin querer brincar o adelantarnos a la próxima.

Muchos se preocupan por la apariencia física.   Es más, se convierte en una tortura pensar en las arrugas y las canas. Ahí empiezan los tratamientos, las cremas, las cirujías, los tintes y tantas otras, que pueden ayudar a “detener el proceso”. Pero la realidad es que la juventud es una actitud.  

Sin embargo,  más allá de hablar de lo jocoso que pueda parecer el tema, todos tenemos que ir pensando en el futuro, y planificarlo.  No podemos esperar por el seguro social, hay que prepararse económicamente. También, hay que pensar en dónde viviremos.  A quién tendremos a nuestro lado. 

Pero eso no termina ahí.  Igualmente hay que pensar en la vejez de los seres que amamos. No existe un manual que le diga a nuestros padres cómo debieron criar exitosamente a sus niños, pero tampoco existe un manual para los hijos cuando los padres están envejeciendo.  Llega el momento en que los papeles se invierten.  El cuidado es a la inversa, ahora ellos no te pueden proteger, te corresponde atenderlos.  Claro, en ocasiones ellos se niegan, no quieren sentir que los tratan como niños.  Aunque, a veces, se pueden comportar como tales.  Y lo expreso con todo el respeto que se merecen.

Es un tema delicado, pero muy pertinente.  La vejez tiende a ser una experiencia distinta para cada ser humano.  Algunos envejecen sin enfermedades mayores, rodeados de familia y están estables económicamente.  Así que podría ser más fácil el proceso.  Otros sufren de enfermedades, viven solos y sin los recursos para enfrentar los retos que les toca experimentar.

El cuidado de la salud es uno de los temas que más preocupa.  Hay algunas señales de deterioro como la pérdida de la memoria, la diabetes, las enfermedades del corazón, de los huesos, y neurológicas.  El tratamiento médico adecuado es necesario, pero en ocasiones ellos no aceptan sus condiciones y se niegan a seguir las recomendaciones de los doctores.  En otros casos, no tienen un plan médico que cubra sus necesidades. 

La salud emocional también se puede afectar.  La depresión es una de las armas mortales, si no se atiende con la importancia que requiere.  Ésto se torna más difícil cuando no quieren aceptar que ha llegado la vejez, que no tienen la misma agilidad y fuerza para hacer las tareas que antes realizaban.

Entonces, hay que buscar un punto medio, ver cuáles son las necesidades de ellos, cuáles son las alternativas y tratar de negociar.  Los cambios siempre traen resistencia, pero el bienestar de nuestros padres, abuelos, u otro familiar, debe ser la prioridad.  En Puerto Rico hay leyes y oficinas que pueden beneficiarlos.  Hay que sacar tiempo y buscar esas alternativas.

Más allá de las arrugas, cuando llega la vejez hay que vivirla al máximo.  Cuando envejecen los padres hay que tener la paciencia que ellos tuvieron con nosotros mientras crecimos.  Existen geriatras y otros profesionales de la salud que pueden ayudarnos en el proceso.  No es fácil, pero el amor puede vencer cualquier dificultad.

“Envejecer es como escalar una gran montaña; mientras se sube las fuerzas disminuyen, pero la miraa es más libre, la vista más amplia y serena”. Pensamiento de Ingrid Bergman.

Comparte alguna experiencia que conozcas y qué sugerencias le puedes dar a los que están enfrentando situaciones difíciles ante la vejez de algún ser querido.

¡Llegó la cigüeña!

Desde niños jugamos a papá y mamá, y hasta decimos cuántos hijos vamos a tener.  Yo le tengo nombre a mis cuatro hijos, claro, lo hice cuando era una adolescente y no sabía lo mucho que costaba tener un hijo y la responsabilidad tan grande que conlleva.  Entonces, mientras crecía desperté a la realidad de que tal vez cuatro no es un buen número, con dos podría ser suficiente y en el peor de los casos, uno. 

Ahora bien, tales son las contradicciones de la vida que los que no buscan hijos, tienen por montones y los que realmente quieren tenerlos no necesariamente pueden.  No obstante, nadie se escapa de la tradicional presión de la sociedad y de la familia.  Primero, te preguntan ¿cuándo tendrás novio(a)?; luego, ¿cuándo te casarás?; después, ¿cuándo tendrás tu primer hijo?  Si llega el primogénito, entonces la interrogante es ¿cuándo llegará el hermanito?  Es clásico, muchos se pueden identificar con esta “divertida” cadena de presiones.  Digo divertida, sí, para los que no hacen otra cosa que estar pendiente de tu vida y ajorarte para que llegues a cada etapa lo antes posible.

Sin embargo, quiero compartir contigo algunas historias, que te pueden parecer familiar.

Historia # 1: Sorpresa.. ¡Estás esperando un hijo!

Llegó y no lo esperaba, no sé si era el momento correcto, todavía lucho por saber si realmente lo quiero tener. No lo planifiqué, por qué llegó en este momento.  Estoy tratando de realizar mis sueños, ¿cabe un intruso en mi vida?  Lleva tres meses en mi barriga y ya quiere salir, pero por qué… ¡Oh, no! está poniendo en riesgo mi vida y finalmente a los siete meses tiene que salir.  Dios, pero mira su cuerpecito, está cruxificado con tantas agujas, sueros, de la cabeza a los pies.  ¿Sobrevivirá, será un niño normal, qué pasará? Su pequeña manita aprieta mis dedos… no puedo contener las lágrimas, sentimientos encontrados están luchando en mi interior. ¿Hasta cuándo estará en el hospital?  Ya quiero regresar a casa y descansar. Dije descanso… ¡Error! esa palabra está fuera del diccionario maternal.

Historia #2: ¡Al fin llegó el primer hijo!

Ya cumplí cinco años de casada, desde el noviazgo dijimos que queríamos tener una linda familia, ya he realizado mi vida profesional, tengo la madurez que necesito, quiero tener un hijo.  ¡A practicar se ha dicho!  Un día sí, un día no, un día sí, un día no, pasan los meses y nada, pasó un año y nada.  Luego de varias pruebas médicas descubrimos que la maternidad y paternidad será un reto bien grande porque fisicamente hay factores que lo impiden, pero no me daré por vencida.  Pasan los años y cuando menos lo esperaba, se suspendió la menstruación… una prueba casera dice que estoy embarazada, ¿entiendes?, ¡estoy embarazada! Hemos vivido para este momento, llegó el gran día, el primer sonograma, hoy escuché los latidos de su corazón. No puedo dejar de llorar… ¡la emoción es inexplicable! Ya se acerca el gran día y no puedo esperar para ver su rostro, tocar sus diminutas manitos y darle el primer abrazo de bienvenida. ¿Seré una buena madre?

En ambos casos, llega un hijo al hogar, planificado o no, cambiará la vida familiar para siempre.  En ocasiones, llegan saludables, en otros momentos llegan con ciertas condiciones médicas, problemas de aprendizaje y tantas situaciones que jamás soñaste vivir y tienes que enfrentarlo.  Un niño o una niña, no importa cómo llegue al mundo es una bendición.

Sin embargo, la decisión de ser padres debe ser de la pareja y no de los que le rodean.  Después de todo, son los padres los únicos responsables de la crianza y de cubrir las necesidades de los niños.  Por lo tanto, tener un hijo no debe convertirse en una obsesión.  Cada matrimonio puede planificar cuál considera el tiempo adecuado para tener hijos, pero si no llegan no deben presionarse.  Dios sabe cuál es el momento preciso para que llegue ese ser especial. No hay un tiempo humanamente planificado que sea perfecto, ni la edad, ni la posición económica, ni la preparación académica podrán determinar el instante ideal para la maternidad o la paternidad.  Claro, todos esos factores pueden ayudar, pero no  garantizan que tengas las herramientas necesarias.  Así que no cedas a las presiones de la edad, la familia, los amigos o la sociedad.  Todo llega en el tiempo perfecto de Dios, ni antes ni después.

Comparte tu historia, la paternidad o maternidad llegó ¿ por elección o imposición? ¿ Cómo te sentiste con la llegada de tu primer bebé?  O por el contrario, si no has podido ser padre o madre y quieres compartir tu historia, dínos si te has sentido presionado(a) por alguno de los componentes de la sociedad antes mencionado.  ¿Cómo has trabajado con la presión?

Nota de la Editora:  Esta es la primera de una serie de reflexiones sobre el tema de la paternidad y la maternidad.

Lucha por derribar las barreras de los adultos con impedimentos

Nota de la Editora:  Este es el primer artículo de la serie  Mujeres que cambian el mundo, en la que se presentarán las historias de heroínas en distintos campos profesionales y diversas partes del planeta.  Cada una de estas mujeres luchan por una causa y contribuyen con un granito de arena para hacer una sociedad más justa. Ya  lo dijo Madre Teresa Calcuta: “A veces sentimos que lo que hacemos es tan sólo una gota en el mar, pero el mar sería menos si le faltara una gota”.  Espero que estos artículos puedan servir de motivación a muchas personas para que apoyen y contribuyan, de una forma u otra, a distintas causas sociales.

Directora de AMPI

Esther Caro

 
No hay casualidades, las situaciones que se enfrentan en la vida vienen con un propósito.  Ejemplo de ello es la familia de Esther Caro, quien actualmente dirije la Asociación Mayagüezana de Personas con Impedimentos (AMPI).  “Mi hermano mayor nació con paralisis cerebral, lo que hoy se conoce como Perlesia Cerebral.  Además, tenía retardación mental leve”,  experiencia que llevó a Esther a apoyar a su madre y a esta población. “El crecer al lado de una persona con impedimentos significativo te hace sensible a sus necesidades”, compartío la  líder, que lleva 25 años dedicada a esta misión. 

Sin embargo, su deseo de  mejorar la vida de los adultos con impedimentos va más allá de rendirle un homenaje al recuerdo de su hermano, quién falleció en el 2002, y trasciende su motivación el legado que le dejó su madre, quien también murió en el año 2000.  El motor que la impulsa ”es la verdadera creencia de que estas personas tienen su lugar en la sociedad y que paso a paso podemos ir educando a los demás para que algún día las diferencias no sean tan marcadas, y podamos todos vivir y participar juntos en igualdad de condiciones”, dijo.

“Esta población es mi vida y mi reto. Todos los días me siento satisfecha conmigo misma, porque sé que doy el 100 por ciento por lo que hago. Nada como levantarte cada día con deseos de dar y de ir a tu trabajo a motivar a los demás a servir”.

  AMPI ofrece programas que atienden las distintas necesidades de las personas adultas con retardación mental. Algunos de los beneficios que brindan son en las áreas de recreación, vida independiente, cuidado de la salud, las artes, transportación, y vivienda asistida. Durante estos años Esther ha vivido experiencias que sin duda han marcado su vida.  “Tengo anécdotas hermosas y anécdotas tristes.  Puedo recordar cuando la primera pareja de nuestros participantes se enamoró y se casó.  Hoy ya llevan 10 años de casados, ambos trabajan a tiempo parcial, y comparten su apartamento”, compartió. 

De otro lado, Esther expresó que muchas familias han tocado las puertas de AMPI suplicando ayuda ante la impotencia por la falta de servicios que tiene esta población.  Ha sido un gran reto el poder conseguir que la comunidad se identifique con la causa, según esta líder.  “Después de 25 años de servicios continúa siendo difícil que se reconozca la importancia de nuestros servicios, que la comunidad pueda palpar la diferencia que significamos en la vida de cientos de familias con hijos con impedimentos, que no cuentan con otra alternativa para sus hijos; que somos la mano salvadora de muchos ancianos que no saben que hacer con sus hijos cuando ellos fallezcan y nadie quiera encargarse de su cuido y de sus necesidades. Se hace difícil que reconozcan que hay una necesidad en nuestra Isla y muy pocas organizaciones estamos haciendo algo para resolverlo”, precisó.

“Las personas adultas con retardación mental son en su gran mayoría seres humanos hermosos con cuerpos de adultos y corazones de niños. Son seres agradecidos de la oportunidad que la sociedad les provea y están siempre ansiosos de dar lo mejor de sí. No debemos sentir temor hacía ellos. Son seres inofensivos que sólo buscan ser aceptados y disfrutar de la vida”.


De acuerdo con la Directora de AMPI, hay dos grandes logros de los cuales se sienten muy orgullosos. Uno de ellos es un campamento de verano residencial de una semana de duración, que el próximo verano cumplirá 20 años de servicio, ininterrumpido,  a esta población.  “El otro, y de una magnitud más abarcadora, es el ser la primera organización en Puerto Rico a quien se les aprobó un programa de vivienda asistida compuesto por tres hogares que albergarán un total de 18 residentes adultos con retardación mental permanentemente”, dijo Esther.  Una de las residencias en honor a su hermano se llama La Casa de Junny, es para mujeres, y está funcionando desde diciembre de 2008.  Por otro lado, La Casa de AMPI, que será para varones, comenzará sus servicios en enero de 2010, y La Casa de Doña Here, de nueva construcción deberá estar lista para el año 2011. Esther confía que “este programa, que habrá costado sobre dos millones de dólares una vez finalizado, cambie la percepción de la gente hacía las necesidades de las personas adultas con retardación mental y el respeto que les debemos”.

Pero su trabajo no culmina, ya que recientemente presentó una propuesta para desarrollar un centro de cuidado diurno para participantes adultos con impedimentos severos. “Esto permitirá no sólo el servicio a la población, sino que servirá de respiro a unos padres que llevan una gran carga sobre sus hombros y que tambien tienen derecho a vivir sus vidas con dignidad y a disfrutar de un tiempo de ocio como cualquier persona común y corriente”, concluyó.

Más información:

Si deseas conocer más sobre esta organización puedes acceder a la página www.ampi-pr.org, también los encuentras en Facebook: Asociación Mayagüezana de Personas con Impedimentos, o La Casa de Junny.

Únete y apoya:

AMPI está llevando a cabo una campaña de recaudación de fondos, en la que buscan padrinos de $20.00 mensuales, a través de un débito directo de su cuenta de bancos.  También, solicitan la ayuda de personas que puedan donar tiempo, sus conocimientos y aportar con trabajo voluntario. Algunas de las necesidades son el mantenimiento de la página de Internet, además personas que puedan ofrecer charlas educativas y ayudar con la planificación del campamento, entre otras.

Me detuve a leer los comentarios del artículo anterior: Cuando la crisis toca la puerta y decidí compartir contigo más observaciones que espero sean de beneficio.

No podemos negar que todos pasamos por etapas crisis, que nos sentimos tristes, desesperados y hasta frustrados cuando no vemos una alternativa.  En el artículo anterior compartí algunas sugerencias para manejar estos momentos de forma general, aunque enfaticé en la pérdida del empleo. 

Quiero recordarte que las crisis no son para siempre, cada situación nos permite pasar de una etapa a otra.  Ahora, depende de cómo las enfrentamos, si los resultados serán positivos o negativos.   Entonces, deseo hablarte sobre lo qué podemos hacer cuando la crisis toca la puerta de los que amamos, cómo y hasta cuándo debemos apoyarlos.  Sí, tal como lo lees.  Cada persona que experimenta una crisis necesita una mano amiga que le estimule.   El rol principal de un externo es ver la situación objetivamente y dirigir al afectado a buscar soluciones a los problemas que enfrenta.  Pero ese amigo o familiar no puede, ni debe responsabilizarse por el resto de la vida de resolverle las situaciones.  Ésto podría provocar una relación de codependencia que afectará más de lo que ayudará.

Cada ser humano debe ser responsable de su vida, de resolver sus conflictos, claro, en momentos de crisis necesita rodearse de un grupo de apoyo, ya sean familiares o amigos.  Sin embargo, debe hacerse por un periodo definido.  La orientación y recomendación debe seguir de un plan de acción que ejecutará el individuo que pasa por la crisis, podemos darle seguimiento, pero otra vez, por un tiempo determinado.

Veamos algunos ejemplos:

Dificultades económicas

La persona que pasa por situaciones económicas necesita aprender a establecer prioridades financieras, a definir un prespuesto, a reconocer que no puede gastar más de lo que ingresa.   Una vez escuché un contable decir que era importante preguntarse:  ”¿lo quiero o lo necesito?” cuando se va a decidir el adquiririr un producto, una deuda, etc. 

El rol del externo:

  • Orientarlo a  que necesita ayuda de un analista financiero, un profesional que pueda indicarle cómo:
    • preparar un presupuesto real, que incluya los gastos realmente necesarios 
    • saldar y cancelar deudas  que  no son indispensables, tales como tarjetas de créditos y préstamos personales 
    • ahorrar por lo menos un 10 por ciento de lo que se ingresa
    • consolidar sus deudas

Debes tener cuidado con convertirte en el banco o la financiera de tus familiares y amigos.  Tampoco debes recomendarle que tomen dinero prestado a instituciones bancarias, que adquieran tarjetas de créditos u otras alternativas que podrían afectar más su economía, cada situación es distinta, así que los consejeros financieros son los mejores para evaluar cuál es la mejor opción.

Situaciones matrimoniales

Las crisis matrimoniales son normales, hay dos seres que se unen con visiones y experiencias de vidas distintas, y es todo una odisea armonizar esas dos realidades para conventirlas en un buen matrimonio.  Entonces, cuando un familiar o amigo diga que está experimentando una situación de esta índole, es necesario que sepa que no es el único o la única en pasar por experiencias así.  

El rol del externo:

  • Cuando hay maltrato físico, emocional o sexual, es necesario orientar sobre:
    • la violencia doméstica y los centros de ayuda
    • este tipo de conducta no es aceptable, pero hay profesionales de la conducta humana que tienen las herramientas y saben manejar adecuadamente estos procesos
  • La decisión siempre es de la pareja, les podemos aconsejar que:
    • busquen ayuda profesional y espiritual
    • vean películas sobre temas relacionados
    • lean libros de ayuda a los matrimonios
    • traten de ir al origen, dónde comenzó el amor y dónde comenzaron los problemas
    • reaviven la llama del amor
  • Si no quieren enfrentar los problemas, entonces, que asuman las consecuencias de sus actos. 
  • ¿Cuántas veces debe buscar ayuda profesional y espiritual un matrimonio?
    • Todas las veces que sean necesarias, el proceso de aprendizaje no termina.
    • En los tiempos buenos y en los que hay dificultades.
    • Todos los problemas que se presentan en el matrimonio deben ser resueltos, no se deben evadir.  

En ocasiones, las personas se ciegan ante la crisis y quieren buscar las formas ”más fáciles” para resolverlas.  La separación debe ser la última opción, si no existe maltrato. Pero para muchos es más cómodo salir corriendo a los brazos de otros y terminar en un divorcio.   No quiero generalizar, pero he escuchado muchas personas que no resolvieron conflictos matrimoniales decir que si hubiesen sabido que un segundo o tercer matrimonio iba a tener los mismos problemas o situaciones peores, entonces hubieran resuelto los del primer matrimonio y se ahorraban más dolores de cabeza.  Claro, porque las nuevas relaciones traen situaciones más complejas, porque entran las pensiones de los hijos, los hijos nuestros y los del nuevo conyuge, etc. Cada caso es individual, pero esto es una visión general de lo que podría pasar.

Muerte de un amigo o familiar, accidentes o enfermedades inesperadas

La separación de un ser querido es una de las situaciones inesperadas que más nos puede afectar.  Si un amigo o familiar está pasando este proceso:

  • hazle sentir que no está solo o sola en estos momentos. 
  • dile que llorar es un buen ejercicio para sanar, pero te refiero, nuevamente, al artículo anterior, hay que tener cuidado con la depresión
  • orienta a la persona que puede atravesar etapas depresivas a que:
    • busque la ayuda profesional que necesita para manejar la pérdida
    • invita a que realice actividades que le distraigan, entre otras.

Lo mismo puede pasar cuando ocurre un accidente o llega una enfermedad inesperada.  Siempre hay que ver cuáles son las opciones, y unirse a la familia y los amigos para poder enfrentar la situación.  Aquí el rol del externo puede ser desde:

  • acompañar a la persona en el hospital
  • visitarla en el hospital o el hogar
  • buscarle recursos e información que puedan ayudar a una pronta recuperación o mejoría, si la enfermedad es terminal. 
  • animar y motivar al que está pasando por lo inesperado es fundamental, existen libros de ayuda como “Cuando lo que Dios hace no tiene sentido” de James Dobson que puedes regalarle o leerle

Hasta cuándo puedo ofrecerle ayuda 

El apoyo para la familia y los amigos es incondicional, pero cuando te hacen sentir responsables de ellos y no asumen sus responsabilidades, debes evaluar tu participación.  Otra vez, te recuerdo que se debe establecer un plan de acción, y el apoyo debe tener un principio y un fin, en cada crisis.  No puedes ser el salvador de nadie, cada uno debe enfrentar las situaciones que le han tocado vivir.   Para finalizar, una oración y una palabra de motivación no se  niega, ni aún extraño. No sabes el efecto que puede tener en momentos de conflictos.  Si estás pasando por una crisis, morir no es una opción, desfallecer es posible en un proceso difícil, pero no te rindas. Dios te dará la victoria, no desesperes que tu milagro está cerca. Mientras llega bendice a otros, lo que siembras eso cosecharás, y lo que declares con tu boca, así será: ¡bendición o maldición!  Cuando la crisis toca a la puerta de los que amamos estaremos allí para apoyarlos, bendecirlos y animarlos a seguir adelante, hasta que el problema no nos afecte y la persona se deje ayudar.  Una vez brindada la orientación, lo que nos resta es entregarle a Dios ese familiar o amigo porque donde nosotros no podemos llegar, Él sí puede.
Comparte tus recomendaciones y comentarios sobre el tema.

No importa cuánto hayas estudiado, ni cuánto dinero tienes, nunca estarás preparado(a) para una crisis.  Hace tres meses que mi esposo perdió su empleo debido a los despidos de la Ley 7 del gobierno.

Hoy puedo decirte que a pesar de los anuncios de que la carta llegaría, en lo más pronfundo albergamos la esperanza de que a nosotros no nos pasaría.  Pero, ocurrió, llegó la carta, lo que nos permitió  ir pensando qué haríamos en ese momento.  Aún así, nos estremecemos.  La pérdida de empleo es una de los problemas que más ha sacudido a las familias en Puerto Rico y que afecta a miles de personas a nivel mundial.

Y cuando se afecta la economía repercute en otras áreas como:  las relaciones matrimoniales, la educación de los hijos, el estilo de vida, y la salud mental y emocional de las personas. Sin embargo, un divorcio, la muerte de un familiar, un accidente que impacta alguna función esencial de tu cuerpo y cualquier otra situación inesperada puede generar una crisis que debe ser atendida con seriedad.

Entonces, ¿qué podemos hacer?  Cuando la crisis toca la puerta, es normal que entres en la etapa de negación, no puedes aceptar que esa situación te está ocurriendo a tí.  Es inevitable sentirse triste e impotente.  Puedo decirte  que vas a llorar y hacerlo es importante para comenzar a trabajar con la situación. Pero, ¿hasta cuándo debes llorar? Esto va a variar de acuerdo a cada persona y a la situación que experimenta.

Lo fundamental es que no se convierta en una depresión.  Si comienzas a sentir falta de interés por la vida, hay cambios en tu alimentación (comes en exceso o dejas de comer), se afecta tu tiempo de sueño (duermes mucho o no puedes dormir), no te puedes concentrar, no puedes controlar el llanto, entre otros indicadores, debes buscar ayuda profesional de inmediato.

En este momento, es necesario iniciar el proceso de recuperación, reconoce que estás atravesando un suceso inesperado y acepta que, si no lo enfrentas con las herramientas adecuadas, puede afectar tu vida.

¿A quién tienes?

En ese instante tal vez no puedas ver la crisis como un desafío para crecer, o una oportunidad para realizar algún sueño que tenías.  Pero el apoyo de familiares, amigos y profesionales de la conducta te ayudará a enfocarte. También, te llevará a hacer un plan para salir exitosamente de la situación.  Por lo tanto, preparar un inventario de la red de apoyo es fundamental. Evalúa con quién cuentas entre tu  familia, amigos, y algún otro grupo, si perteneces a una comunidad de fe.  También, verifica qué organizaciones proveen la ayuda profesional, social, económica, etc., que necesitas, según sea la situación.

¿Qué más puedes hacer?

  • Exterioriza lo que sientes, no te quedes callado, ni acumules ira y resentimiento.
  • Ve sacando el enojo poco a poco.
  • No descargues tu ira contra la familia y los amigos.
  • Analiza cuáles son tus fortalezas, tus debilidades, qué apoyo necesitas: ayuda sicológica, espiritual, orientación vocacional.
  • Si perdiste el empleo: además de buscar trabajo, solicita las ayudas gubernamentales que te apliquen como el desempleo y la asistencia nutricional. Envíale tu resumé actualizado a todos tus amigos y pide que se lo envíen a sus contactos.
  • Invierte el tiempo en actividades positivas, puedes hacer lecturas motivacionales, trabajo voluntario (apoyar una causa social, una o dos veces en semana), estudiar, asistir a actividades religiosas, profesionales, entre otras.
  • Piensa en un sueño que siempre has tenido y desarróllalo. (Es momento de ser creativos, quizás ser empresario(a), fundar una organización de base comunitaria que ofrezca servicios, etc.)

¿Qué puede hacer la familia y los amigos de la persona que está en crisis?

  • Ser solidarios.
  • Escuchar, escuchar y escuchar.
  • Hacerle saber a la persona que no está sola.
  • No criticar, ni responsabilizar a la persona por lo que está ocurriendo.
  • Deje que llore, no se lo prohiba, pero esté alerta si presenta síntomas de depresión.
  • Apoyar en el proceso de búsqueda de empleo, sacarle una cita con un profesional de la conducta humana.
  • Invitarlo a hacer actividades que lo(a) distraigan.
  • Aportar económicamente, de ser necesario.
  • Dar palabras de aliento, ser positivo y motivar en todo momento.
  • Ayudar a desarrollar un plan para salir del problema.

Las crisis se pueden superar, pero normalmente el proceso toma tiempo.  Buscar responsables, llenar el corazón de coraje, ira y raíces de amargura solamente te afecta a ti y a las personas que te aman.  Convierte esa situación negativa en una oportunidad de crecimiento.  Si asumes una actitud positiva, aunque es difícil lo que estás atravesando, el resultado será beneficioso. Cuando la crisis toque a tu puerta, no pierdas la paz ni la esperanza, después de la tormenta vendrá la calma y saldrá el sol.

Comparte alguna crisis que hayas pasado y qué hiciste para superarla.

¡A dieta toda la vida!
 
Nota de la autora: Esta es la segunda parte de la serie ¿Gorda o flaca? … ¡el gran dilema!
 

¡El espejo no miente! , expresión coloquial que parece una teoría probada y certificada oficialmente.  Por lo tanto, es toda una odisea y todavía no estás segura o seguro  de mirarte en el espejo.  Piensas que si te detienes frente a él, te hablará.  Tal vez no quieres escuchar lo que tiene que decirte. O por el contrario, te miras, vuelves y te miras, y le haces la gran pregunta: “espejito, espejito: ¿quién es la más bonita o quién es el más bonito?

Entonces, consigues una respuesta en tu mente, ¡estás gorda o gordo! Puede ser que la gente a tu alrededor confirme ese pensamiento y haga comentarios al respecto. Quizás durante tu desarrollo escuchabas frases como: “si sigues comiendo vas a explotar”. También, a la hora de comer, recibes consejos de lo que debes hacer para bajar de peso. Reafirmo, todo el mundo parece ser experto en metabolismo, dietas y ejercicios.  Lo que no sabes es que cada palabra que te han dicho sobre tu peso se quedó grabada en tu mente, consciente o inconscientemente.

De manera que ahora no puedes evitarlo, siempre que te miras al espejo, ves la gorda o el gordo que según familiares, amigos o la gente, dicen que eres.  Y comienzas una dieta para toda la vida. ¿Cuál dieta?…  la que te dijo el amigo, el vecino, la que anunciaron en la radio, en la televisión o la página de Internet.  Las sigues todas, y cada cierto tiempo la cambias a ver si una supera a la otra.

Así comienza la odisea por bajar de peso, pero no mides las consecuencias que eso conlleva.  Primero, debes recordar que la obesidad tiene que ser diagnosticada por un especialista.  No es lo que tú u otra persona piensen sobre tu peso.  Los profesionales de la salud deben hacer la evaluación correcta.

Resulta que no sólo los que realmente están obesos tienen la preocupación por su peso.  También hay personas que piensan que no están en su peso ideal, y aunque son flacas se encuentran gordas.  Algunas de ellas o ellos podrían estar hasta por debajo del peso que deben tener.  Pero, el espejo no miente, según la gente, y la opción es la dieta eternal. El gran dilema de las dietas, es que la gente puede volverse obsesiva y compulsiva.  De ahí a desarrollar enfermedades y trastornos alimentarios es un paso. El ejercicio es bueno, las dietas pueden ser efectivas, pero todo en exceso hace daño.  Así que, ¡cuidado, no caigas en la trampa! El apoyo profesional y emocional a tiempo pueden ayudarte.

Son pocas las campañas que van dirigidas a trabajar con dos problemas tan serios como la obesidad y los trastornos alimentarios.  Ya quisiera que los medios de comunicación se concienciaran del impacto que puede tener cualquiera de los dos temas tanto en la vida de la persona que lo sufre como en sus familiares y amigos. Todos queremos vernos bien, estar saludables y lucir el peso ideal, pero hay que hacerlo con consciencia, sin excesos y con el cuidado médico que se requiere para estar  en la dieta correcta toda la vida.  ¡Porque sí, debes tener una dieta balanceada siempre!

Nota editorial:  La primera parte de esta serie trata solamente el problema de la obesidad.  No se me ha olvidado, que quiero ser flaca, pero no tengo dinero.  Una forma jocosa de plantear una situación real y  que debe ser atendida. Te invito a leer la entrada anterior  y los comentarios que publicaron varias personas.  Algunas de las historias las conozco y las he vivido muy cerca.  Uno de los casos que se mencionan es una joven con la que compartí desde niña y me dolió mucho su muerte.  Como ella, muchas vidas se pierden por la falta de compromiso del gobierno y sus políticas públicas para obligar a los planes médicos a atender estos problemas como enfermedades que necesitan la atención correspondiente.

La condición de obesidad debe ser tratada con seriedad.  Solamente lean los comentarios y lleguen a sus conclusiones sobre los procesos que sufren los que padecen obesidad al morir. Pero también, miren los casos de personas que han muerto a causa de las dietas extremas, de dejar de comer o de devolver lo que comen.  El gran dilema de ser gorda o flaca, es que en el proceso cualquiera de los extremos puede que no dure toda la vida, sino que te lleve a la muerte.

Te invito a que compartas historias relacionadas.  Puedes aportar con tus ideas para que otros tomen con seriedad estos dos temas:  la obesidad y los trastornos alimentarios.

 

¡Que me mate, pero que no me deje! Esta expresión pareciera la filosofía de vida de muchas mujeres y también de algunos hombres que sufren día a día violencia por parte de su pareja.  Esa persona que un día le dijo: “te amo, no puedo vivir sin tí, y no sé que sería de mi vida”, entre otras frases que cautivaron sus corazones, hoy le está causando el más grande dolor. 

¿Vale la pena morir por amor?  ¿Qué te den un golpe y te obliguen a mentir ante intimidación?  ¿Qué tus hijos vean cómo sufres y se afecten también? No sé cuáles fueron las razones que vivió la más reciente víctima de violencia doméstica en Puerto Rico, pero es precisamente la información publicada en la prensa la que motiva esta reflexión.

“El amor todo lo sufre, todo lo espera y todo lo soporta”, parte de un texto biblíco que no se puede interpretar literalmente, que no se refiere a sufrir el dolor de la violencia, sea física, verbal, sicológica o sexual.  Es cierto que en el mundo tendrás aflicción, situaciones o problemas que te harán sufrir.  Pero el propósito de Dios no es que vivas en una relación violenta.  Así que, la expresión “cada cual tiene su cruz , y ésta fue la que me tocó”  no puede ser la razón para permanecer al lado  de una persona que está enferma, que tiene problemas serios.  Porque si tu agresor o agresora no reconoce que tiene un problema, y busca la ayuda emocional y espiritual correspondiente, NO cambiará y NO puedes vivir a su lado. Primero, quiero aclararte que la cruz no te tocó, tú tomaste la decisión de seleccionar a esa persona y sólo tú puedes decidir salir de esta situación.

¿Qué te mantiene a su lado? El amor, el miedo, los hijos, la situación económica, y qué van a pensar de mí o de mi familia, son algunas de las razones que dan tanto mujeres como hombres para guardar silencio y permanecer en el patrón.  ”Es que yo lo (la) amo todavía”, es una de las expresiones que más se escucha.  Entonces, dónde está tu amor propio, tu autoestima, el reconocer tu valor.

“Viví en una familia donde había mucha violencia, y pienso que es algo normal, no sabría vivir de otra manera”, pudiera ser otra de las razones.  Si este es tu caso, busca ayuda para sanar y establecer una verdadera filosofía de vida. Porque la violencia se convierte en un ciclo y alguien tiene que romperlo. Tú mereces ser feliz, vivir en paz, ser amada o amado, respetada o respetado.

También hay personas que ponen a los hijos como pretexto para mantenerse en la relación de violencia. Sin embargo,  el dolor y los traumas que esos niños reciben no se comparan con el dolor que causará inicialmente la ruptura familiar.  Hay estudios y experiencias de miles de personas que así lo confirman.  Tus hijos no merecen vivir en la violencia. No permitas que aprendan ese patrón, ellos podrían repetirlo en el futuro.

Si fuera a enumerar todas las razones que llevan a las personas a permanecer en el patrón de la violencia no terminaría.  Pero ni la situación económica, ni el “hay bendito” que será de él o de ella, ni cualquier otra excusa deben atarte a una persona que te hiere y te lastima.

El rol de los padres y la familia

Los padres y las familias de la víctima y el victimario juegan papeles muy importantes.  Ni la familia de la víctima ni la del victimario pueden justificar una conducta de violencia y permitir que esto suceda.  Si conocen la situación y no orientan correctamente se convierten en complices.  No deben responsabilizar a la víctima por ningún concepto.  Ninguna conducta justifica la violencia.  Es necesario apoyar a la víctima y ayudarle a buscar las ayudas necesarias para salir del patrón. El agresor o la agresora debe experimentar las consecuencias de sus actos, aunque sea un proceso doloroso para todos. Hay que denunciar la situación de violencia, no se puede encubrir al agresor. 

¿Cómo puedes empezar? Si eres víctima de violencia sea física, emocional, sicológica o sexual tienes que buscar ayuda legal, emocional y espiritual.   Siembre se recomienda que encuentres un familiar o amigo(a) que pueda apoyarte en el proceso. Existen organizaciones gubernamentales y sin fines de lucro que colaboran en el proceso de romper con el ciclo de la violencia.  Cuida tu vida, protege a tu familia.

Luego de salir de la situación, ¿cómo puedes sanar?  ¿merece el perdón tu agresor(a)?  Esas son algunas de las interrogantes que tendrás que contestar. Definitivamente, tienes que trabajar con el proceso de sanar tu corazón y eso implica perdonar.   Es necesario que sepas que ésto no ocurre de la noche a la mañana, y que el perdón no va a cambiar a esa persona que te lastimó.  El perdón te cambiará a tí, serás libre de ese dolor. Te invito a leer en este blog: Arrastrando las cadenas del dolor

Es importante que sepas que la persona violenta solamente podría cambiar si busca la ayuda que necesita, mas no puedes permanecer a su lado esperando a que ocurra porque tu vida está en peligro. No tienes que vivir en la violencia hasta que la muerte los separe“.  Busca ayuda hoy, no hay que morir por amor. Y la muerte no solamente es física, también es emocional.  Así que, detente, puedes comenzar de nuevo, te mereces una vida mejor.

Si tienes una experiencia o conoces a alguien que vivió la violencia, comparte cómo salió de la situación o cómo terminó la situación, tu testimonio puede ayudar a otros a salir de este patrón.  Cuéntanos qué te parece la situación de violencia que se vive mundialmente y qué estás haciendo para contribuir a cambiar el problema.

Cuando llegaste al mundo,  ¿te recibieron con dolor? Lo más probable te dieron unas nalgadas para que llorarás y ahí comenzó tu aflicción.  Se supone que cuando salieras del vientre de tu madre te dieran una calurosa bienvenida, pero no fue así.  Tal vez esto suena jocoso, pero la realidad es que desde la infancia experimentas situaciones que van lacerando tu corazón.  Vives ciertas experiencias que te marcan.  Personas a las que amas te lastiman, te dicen palabras denigrantes o te traicionan, así porque sí.

En la casa, en la escuela, en tus relaciones familiares, entre amigos, en tu trabajo, siempre habrán vivencias que te llenarán de angustia.  Entonces, el problema no es el dolor que produce la situación en el momento, el conflicto real se da cuando crecen raíces de amargura y no puedes perdonar a quién te lastimó.  Quizás han transcurrido muchos años y te duele recordar lo que te pasó, aún puedes sentir odio y rencor, lloras como si volviera a ocurrir ese evento que te marcó.

Si te sientes identificado(a) con lo antes expuesto, o conoces a alguien que está viviendo todo lo que describí, puedes estár arrastrando cadenas de dolor que te tienen atado(a) al que te lastimó.  Entonces, tengo que hablarte del poder libertador del perdón.  Hay una frase muy popular que muchos utilizan y expresa lo siguiente hacia el que hace daño, “perdonar yo… que te perdone Dios”.  Y tengo que decirte que sí, Dios puede perdonar a esa persona, pero  tú, también, tienes que perdonar para que puedas sanar. Porque si no restauras tu vida puedes estar pasando la factura de tu dolor a  alguien inocente que no tiene la culpa de lo que te pasó.

 Hace un tiempo escuché a la periodista y escritora María Antonieta Collins narrar su historia.  Lágrimas bajaron por mi rostro mientras narraba lo que le ocurrió.  Ese día decidí ir a comprar el libro “Dijiste que me querías… cómo sobrellevar lo impensable”.  Allí pude leer cada detalle de cómo la historia más hermosa de amor se convirtió en la pesadilla más dolorosa que alguien pudiera experimentar.  Pero lo que me sorprendió fue cómo ella decidió pagar con amor la vil traición de su esposo.  Aunque la periodista admite que fue un proceso muy fuerte, plantea en su libro lo que hizo para poder perdonar y sanar tanto dolor.  Buscó ayuda profesional y espiritual.  Hay una parte en su libro que escribe Julio Bevione.  Allí él establece la necesidad de sanar el alma y perdonar de verdad.  Bevione dice que “perdonar es renunciar a tener razón para, en su lugar, tener paz“. Y no encontré una mejor forma de definir esta palabra que es un completo desafío para todo ser humano.

No sé quién te lastimó, no sé cuán grande es tu dolor, pero te invito a romper las cadenas del dolor a través del poder transformador del perdón.  Que es difícil…, ciertamente, lo es.  Pero no es imposible y te invito a seguir el ejemplo del maestro, nuestro señor Jesús, cuando dijo “Padre perdónalos porque no saben lo que hacen”.  Mira a ese o esa que te lastimó, haya sido intencional o inconcientemente, con ojos de misericordia. Piensa que no sabía lo que hacía, así que,  perdona su ofensa como Jesucristo te perdonó y perdonó a los que lo ofendieron.  No sigas arrastrando las cadenas del dolor, sé libre a través del perdón.

Lo primero que debes hacer es reconocer que alguien te hirió y que eso te causó dolor, has el ejercicio de perdonarlo.  Decide ahora… puedes escribir una carta, hacer una llamada (si la persona vive) o simplemente en oración dile a Dios:  perdono a (nombra a esa persona por su nombre) por (expresa qué fue lo que te hizo) y desde hoy desactivo el dolor que me causó, me declaro libre de esas cadenas en el nombre de Jesús, amén.

Te invito a que compartas alguna anécdota de perdón, cómo hiciste para sanar y cómo te sentiste después de hacerlo. Seguramente tu historia ayudará a otros a sanar también su corazón y romper las cadenas de dolor que arrastran.

Contenido

Profa. Elizabeth Vargas


Periodista y trabajadora social por formación universitaria. Actualmente, labora como profesora a tarea parcial del Departamento de Comunicación de la Universidad del Sagrado Corazón y ocasionalmente del Programa Graduado de Comunicación. Posee un Bachillerato en Artes de la Comunicación con concentración en Periodismo, una Maestría en Trabajo Social con especialidad en Administración de Servicios Humanos y es candidata a Doctorado en Filosofía y Letras con especialidad en Historia de Puerto Rico y el Caribe.

Licencia y derechos

Todo el material publicado en este espacio es propiedad intelectual de la Profa. Elizabeth Vargas. Si desea citar alguna información debe ver los términos y condiciones de la licencia de Creative Commons. Creative Commons License
El Blog Más que vivir by Profa. Elizabeth Vargas is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 United States License.